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Una vez tuve un sueño. Y desde entonces he dado todo lo que soy y lo que seré para que al abrir los ojos por la mañana lo que vea al despertar sea el mundo con el que soñé. Aunque para ello tenga que ir más allá… de la luz y de las tinieblas.
Dinah, La Reina Blanca

El Ángel Caído Dinah, uno de los supremos líderes de Samael, es una leyenda entre leyendas. Dotada de poderes divinos y portando en su alma los poderes combinados de la Luz y las Tinieblas, es una fuerza positiva que busca un mejor futuro para Gaia.

Apariencia

Dinah posee una apariencia sobrecogedora. Delicada a la par que solemne, la convergencia de las esencias de la Duk'Zarist Ark Noah y el Wyrm de Luz Kirie Klarium la han dotado de la apariencia característica de un miembro de la raza Sylvain.

Personalidad

Dinah se comporta siempre de un modo agradable, manteniendo la calma y siendo encantadora con todo el mundo. No obstante, tiene que esforzarse cada día en contener las fuerzas antagónicas de su esencia, algo que resulta mucho más difícil de lo que nadie podría imaginar.

Historia

En mitad de la luz y las tinieblas, entre la mayor claridad y la oscuridad más profunda, se encuentra el Ángel Caído Dinah. Como uno de los doce miembros fundadores de Samael, ha estado presente en los albores del Sacro Santo Imperio y, con sus propias manos, ha contribuido a configurar el destino de Gaïa. Para muchos, esta radiante mujer es un faro de esperanza, un ideal a seguir en quienes aspiran a un mañana mejor.

Para otros, es mucho más.

Es la misma alma de Samael.

La Reina Blanca de Samael

Cuando los primeros Ángeles Caídos se reunieron, Dinah ya estaba allí. Sustentó y creó muchos de los pilares de la organización, al igual que configuró la mayoría de sus principios más importantes. Su descomunal poder fue de vital importancia para la supervivencia de lo sobrenatural en aquellos años oscuros e, incluso hoy, se duda de que Samael pudiera seguir adelante sin ella. Su inteligencia y capacidad de planificación la han vuelto un elemento fundamental que le ha granjeado el bien merecido apodo de la Reina Blanca de Samael. Dinah ejerce una enorme influencia sobre los demás Ángeles Caídos y su opinión es siempre una de las más valoradas por sus iguales. Incluso el sector radical del consejo, enfrentado directamente a ella, tiene muy en cuenta todas y cada una de sus palabras.

Guerra de Dios

Nadie sabe realmente cómo fue concebida ni cuál es su auténtica naturaleza, pero su misma existencia es un conflicto eterno entre luz y oscuridad. Hay quien dice que es un ente único, hija mestiza entre una reina Sylvain y un Duk’zarist. No obstante, su verdadero origen es mucho más tenebroso.

Dinah nació durante la Guerra de Dios en las oscuras profundidades de Tol Rauko, dentro de las probetas de los laboratorios de Rah. Con ella, el señor de Judas intentó crear la primera de una serie de armas vivientes de descomunal poder utilizando el material genético de la Emperatriz Oscura Ark Noah en combinación a la sangre de un Wyrm de la Luz. Como resultado, obtuvo a una joven inestable y violenta, incapaz de actuar con la precisión que su creador había deseado para ella. Pese a todo, Rah la desencadenó durante el conflicto consiguiendo cierto grado de efectividad, aunque destruía todo lo que encontraba a su paso, fuera amigo o enemigo. Incontrolada, en aquella época Dinah cometió atrocidades que harían que incluso Ophiel perdiera el aliento.

Su estela de destrucción sólo acabó cuando se cruzó con un joven Zhorne Giovanni, quien consiguió superarla no sin serias dificultades. Llena de rabia por su aparente derrota, Dinah produjo una deflagración final de poder que consumió todo lo que había en más de un kilómetro. Después de aquello, todos la dieron por muerta.

Tras el conflicto, la joven fue encontrada moribunda por una mujer que respondía al nombre de Helena, que la recogió y cuidó con todo su amor. Cuando Dinah despertó y se vio junto a una humana, respondió como siempre había hecho, con violencia. Solo su debilitado estado le impidió atacar a su cuidadora. Sorprendentemente, Helena la trató con cariño y ternura, sin importarle que fuera diferente; para ella, lo que más importaba estaba dentro de una persona, no su apariencia o raza. Poco a poco, con cada día que pasaba a su lado, algo en Dinah empezó a cambiar. Descubrió el calor de una familia y no dudó en seguir a Helena allá donde ésta fuera. Finalmente, el camino de ambas se separó, pero Dinah ya había decidido cuál sería su destino en la vida.

Actualidad

En la actualidad, Dinah lleva años encabezando una facción de Samael que trata de encontrar la manera de volver a mostrarse abiertamente ante la humanidad. Cree fervientemente que es posible una coexistencia entre todos, un mundo en el que etnias, razas o naturaleza no sean un impedimento o barrera. Sabe que no tiene únicamente que enfrentarse al miedo del hombre y que, entre los suyos, hay los mismos o más prejuicios. Por suerte a su alrededor ha reunido a varios Ángeles Caídos y a centenares de agentes afines a sus ideas, que no tienen el más mínimo reparo en luchar por ella y el ideal que representa.

Ahora algo en su naturaleza, en el interior de su alma, le dice que el mundo está a punto de experimentar un gran cambio y es posible que el momento que ha estado tanto tiempo esperando se encuentre finalmente a su alcance.

Poderes y habilidades

Incluso tras haber sellado la mitad de su poder junto a la parte tenebrosa de su ser, las capacidades de Dinah superan la imaginación. Más cercana a un semidiós que a un mortal, tiene el don de alterar la realidad con la fuerza de su voluntad y usar innatamente los sortilegios arcanos más antiguos; de hecho, probablemente es la mayor hechicera de Samael. En representación de toda su fuerza contenida, su esencia ha dado nacimiento a dos espíritus que reflejan la faceta oscura y luminosa de su alma: Umbra y Lucera. Ambos son entidades sentientes, ángeles de la guarda que aconsejan y sopesan las acciones de su señora discutiendo abiertamente con ella. Umbra, el lado tenebroso de su conciencia, es la imagen violenta y salvaje de su mente, quien se ocupa de canalizar los conjuros ofensivos más poderosos. Es propensa a perder los nervios y, en ocasiones, resulta difícil de controlar. Por otro lado, Lucera encarna los sentimientos positivos de Dinah y, como tal, es un ente pacífico que emplea magia luminosa. Aunque ambas tienen la apariencia de jovencitas, cuando entran en combate se convierten en un par de alas de diferente color (una negra y otra blanca), así que son comúnmente llamadas “las Alas gemelas de Dinah”. Puesto que son reflejos de su esencia, ninguna puede ser dañada o destruida de un modo permanente; solo atacando a su señora es posible rechazarlas.

Notas y curiosidades

  • Participó activamente en la Tercera Guerra en las Sombras, siendo una de las entidades que participó en el conflicto de la Ciudad Santa de Kheni. Fue, junto a Etheldrea y Elienai, una de las creadoras de los Sellos que impiden al Mensajero XXI recuperar todo su poder.[1]
  • Aunque actualmente es más débil que Ophiel, si sus sellos llegasen a romperse (Algo que ella jamás haría por voluntad propia), este sería aplastado por ella.
  • Posee una Gnosis de 30 y Natura 15.[2]
  • Debido a la mezcla de sus dos esencias, Dinah posee tanto los bonos raciales de los Sylvain como de los Duk'zarist, sin ninguna de sus desventajas. En caso de que algún bono se aplicara más de una vez (Como los incrementos de características de ambas razas) estos se suman, en lugar de aplicarse solo el más elevado.[2]

Bibliografía

  1. Gaïa Vol. 2: Más allá del espejo. Pg. 172
  2. 2,0 2,1 Griffith
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