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En este mundo existen marionetas y titiriteros. Ten cuidado, porque nunca sabes qué lugar acabarás ocupando en el escenario.
Genma

Genma Pheriu Dhanyata es uno de los últimos miembros de la extinta raza Devah que existe en el mundo, una verdadera rareza incluso entre los miembros de Samael.

Pese a carecer casi por completo de habilidades de combate, su supremacía en el arte de la convocatoria no conoce igual. Incluso el Ángel Caído Jigoku no Kami ha reconocido que, en lo referente a la invocación de entes sobrenaturales, únicamente Genma es capaz de rivalizar con el.

Apariencia

Genma es una mujer de innegable belleza. Dotada de un porte noble y altivo, su inexpresivo rostro se encuentra coronado por una larga cabellera de tonos verdosos.

Personalidad

Genma tiene una personalidad muy distintiva. Mantiene en todo momento un rígido control sobre sus emociones, asegurándose de no dejarse llevar por lo que siente; el “desastre” que en el pasado provocó la destrucción de su raza. Durante su infancia nunca recibió cariño ni tampoco estableció lazos afectivos con nadie, por lo que siempre actúa de un modo racional y frío, dejando que la lógica rija su vida. Su única pasión es el estudio de antiguas civilizaciones, pues tiene el absoluto convencimiento de que analizando el pasado es posible cambiar el futuro.

Historia

A sus treinta y dos años, Genma es la más joven de los Dhanyata, la única familia Devah que existe actualmente en Samael. En tiempos lejanos fueron una dinastía noble que regía el alto senado de la Sanatana Dharmasu, el mayor Imperio Devah, y tuvieron un papel protagonista en el conflicto que sepultó su civilización en el olvido. Aunque ninguno de ellos ha sido nunca parte de los Ángeles Caídos, su influencia en Samael es innegable. Maestros en el arte de la invocación y en el control de entes sobrenaturales, siempre les ha resultado fácil forzar a sus aliados a cumplir su voluntad.

Sin embargo, Genma siempre fue diferente al resto de su familia. Al contrario que el resto de los Dhanyata, jamás tuvo interés por el poder; solo le importaba el conocimiento y la investigación. Se crió en Baho, lugar en el que fue adiestrada en las artes místicas y en el estudio de diferentes culturas. Al alcanzar la mayoría de edad viajó hasta el corazón del Imperio para mezclarse con la humanidad y aprender de ella. Por influencia de su padre pudo actuar durante tres años como Arconte de la ciudad de Tiberias bajo la identidad de la comerciante Gewndoline D’uvage, hasta que su interés por el hombre y su cultura empezó a decaer.

Hastiada, dejó su posición para estudiar otras civilizaciones antiguas, en especial aquellas basadas en religiones que adoraban a Shajads y Beryls. Durante ese tiempo contacto con infinidad de entes sobrenaturales, potencias ocultas en la Vigilia e incluso con Grandes Bestias. Finalmente, sus conocimientos sobre lo sobrenatural probaron ser de indispensable valor para Samael cuando, conjuntamente a Dinah y Angelus, ayudó a evitar la manifestación del Aeon Caos en el mundo.

Desde entonces los Ángeles Caídos siguieron con interés sus estudios, hasta que se convirtió en una de las tres consejeras de la organización. En ese cargo, su cometido era atender como representante de Los Doce a diferentes Arcontes en toda clase de materia sobrenatural, así como de asegurarse de que ningún miembro de Samael pudiera poner en peligro a la organización. Irónicamente, una posición de poder que nunca deseo, pero que supo desempeñar a la perfección.

El último cometido que se le ha otorgado es el de servir a Ophiel como apoyo táctico, así como actuar de segunda al mando en la misión que el Ángel Caído está llevando a cabo para Samael.

Poderes y habilidades

Genma posee escasas habilidades de combate, aunque su maestría como convocadora no conoce igual; incluso el Ángel Caído Jigoku no Kami ha reconocido que, en lo referente a la invocación de seres sobrenaturales, es la única que rivaliza con el. No solo tiene un dominio incomparable en toda clase de rituales, cosa que le permite llamar Aeones u otros seres de descomunal poder, sino que además posee la capacidad de vincularse a los seres que invoca, transmitiendo sobre estos cualquier daño que recibe.

Atraída por las civilizaciones más antiguas, ha llegado a viajar hasta Nanwe, donde logró entrar en la ciudadela de Sauda y contactar con la durmiente Yaldabaoth Veda, la Niña de la Nada. Ese encuentro ha atraído la atención de la Beryl Edamiel, el Espíritu de la Nada, otorgándole cierto grado de sincronización con la deidad.

Notas y curiosidades

  • No utiliza Invocaciones.
  • Pese a su contacto con la Niña del Vacío y su sincronización con Edamiel, Genma no ha desarrollado ninguna afinidad especial hacia las criaturas del Vacío.
  • La criatura que la acompaña es un elemental de Vacío que adquirió cuando visitó Yadalvaoh Veda.
  • Su capacidad de transferencia de daño proviene de un ritual especial que solo pueden llevar a cabo los miembros de su familia. Sin embargo, su funcionamiento en el juego de rol dista bastante de lo reflejado en su carta de Anima Tactics.

Bibiliografía

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