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Observa. Esta es mi obra.

Un dios de cables y metal, construido por la mano del hombre.

Un poder con el que desafiar a los cielos...

Reist Ebersbacher

Reist Ebersbacher es una mente única. Eso es algo imposible de negar. Considerado por los miembros de Wissenschaft como la mano derecha de Lucanor, está a la cabeza del mayor grupo de desarrollo de la organización, lo que lo convierte en uno de los hombres más peligrosos del mundo. Genio sin parangón, sus conocimientos en los campos de la mecánica, la biología y la medicina exceden a los de cualquier otra persona. Es posible que, excluyendo al propio Lucanor y a Schwarzwald, sea el científico más brillante de Gaïa.

Apariencia

La mera visión de Reist es un espectáculo impactante. Puesto que su cuerpo se encuentra terriblemente desfigurado por las llamas, siempre está cubierto de vendas de pies a cabeza y necesita continuamente cuidados médicos para sobrevivir. Por ello, la única parte que puede verse de él son sus ojos, que brillan con cierto fulgor verdoso a causa de unos implantes que usó para sustituir los que el fuego le había arrebatado.

Historia

Años atrás, cuando aún era mucho más joven, Reist fue el más brillante de todos los intelectuales de su tiempo. Miembro de una familia de clase media, la pérdida de su madre a consecuencia de una virulenta enfermedad hizo que se decidiera desde pequeño a estudiar medicina. Tras graduarse con los máximos honores en las grandes universidades de Ilmora, regresó hasta El Dominio, su tierra natal, para poner sus conocimientos al servicio de la gente.

En poco tiempo realizó adelantos prodigiosos en medicina y mecánica, hasta que su trabajo empezó a ser reconocido en el mundo entero. Gracias a sus estudios pudieron salvarse miles de vidas y ayudó a facilitar el día a día de innumerables personas impedidas. Tan valiosas fueron sus investigaciones que se le considera el mayor precursor de la cirugía ortopédica y de los implantes mecánicos, algo que no se había visto desde el Imperio de Sólomon. Desgraciadamente, cegado por el énfasis de la juventud y su amor por la ciencia, su impertinencia empezó a resultar molesta para ciertos nobles y altos cargos eclesiásticos. Muchos de los comentarios de Reist rozaban la blasfemia y, aunque en el fondo no tenía malas intenciones, se granjeó enemigos demasiado peligrosos. Así que, cuando fue descubierto comprando en secreto cadáveres y diseccionándolos para estudiar el funcionamiento de los músculos humanos, fue acusado de nigromante por la Inquisición y se le sentenció a morir en la hoguera. Todo fue orquestado en menos de doce horas, asegurándose de que ninguno de sus benefactores pudiera llegar a impedirlo a tiempo.

Y así fue como Reist Ebersbacher “murió”.

O al menos, el mundo lo creyó así.

En realidad, cuando su cuerpo ya estaba siendo calcinado por las llamas fue rescatado en el último instante por un grupo de Cuervos comandados directamente por el Príncipe de Lucrecio. Casi un cadáver, Lucanor en persona operó a Reist usando muchos de los procesos quirúrgicos que el mismo Ebersbacher había desarrollado. Sin embargo, pese a que logró salvarle la vida, la mayor parte de su carne había quedado abrasada, algo que no tenía solución. Para evitar que sufriera un insoportable dolor constantemente, Lucanor seccionó sus terminaciones nerviosas, de manera que no sentiría nada durante el resto de su vida. Meses más tarde, tras despertar del coma, Reist pudo finalmente conocer al misterioso hombre que le había socorrido, quien le dedico unas curiosas palabras:

-Me alegro de que estés de nuevo entre nosotros. Te aseguro que preferiría ver arder a un país en llamas antes que a alguien como tu consumido por ellas. Bienvenido al mundo de los vivos. Bienvenido a Wissenschaft.-

Con esa insólita presentación, Lucanor invitó a Ebersbacher a formar parte de su organización, un “lugar” en el que tendría a su alcance los instrumentos necesarios para llevar a cabo todas las investigaciones que deseara… y mucho más. Ante aquella propuesta, Reist no pudo sino reír amargamente, comprendiendo que una parte de su cordura, así como su fe en la humanidad, había muerto meses antes en el fuego.

Y naturalmente aceptó.

Antaño idealista, tras aquel incidente la personalidad de Reist se tornó siniestra y maquiavélica. No tardó en desarrollar una delicada aptitud para la manipulación y las intrigas, dejando atrás cualquier resto de integridad o escrúpulos que pudiera haber tenido en su “otra vida”. Eso, sumado a su desmedido talento científico, hizo que ascendiera velozmente en Wissenschaft hasta estar a la cabeza de la mayor división científica de la organización (por supuesto, a costa de las vidas de muchos rivales). Antes ya era un genio, pero con los medios que ahora tenía a su alcance, creó cosas que escapaban a la imaginación. Sin embargo, su mayor y más grata sorpresa fue descubrir la existencia de las Logias de Sólomon y las infinitas posibilidades que tenía su aplicación. Experimento con ellas en personas, creando implantes tecnomágicos y nuevas armas devastadoras. Así fue como dará inicio al proyecto Gear, que hasta el presente ha sido su mayor y más ambiciosa idea.

A causa de su pasado siente una especial aversión hacia la Iglesia y tiene como inusual hobby salvar a ciertas personas de la Inquisición (a veces incluso si no lo merecen), de un modo similar a como lo hizo con él Lucanor años atrás. Fue de esa manera cómo conoció a Valis Ul Del Vilfain, una Sylvain con la que estableció un lazo afectivo y que ahora es su guardaespaldas y amante.

Hace apenas un mes Reist ha puesto en marcha la tercera fase de su proyecto Gear, lo que implica usarlos en situaciones de combate real para obtener datos fidedignos de sus capacidades. Planea aprovechar la actual campaña que el Imperio y Azur están llevando a cabo para impedir que estos obtengan conocimientos peligrosos sobre Logias de Sólomon, incluso si eso signifique cruzarse también en los objetivos de la Iglesia y Samael.

Poderes y Habilidades

Si bien no posee habilidad de combate alguna, sus facultades tácticas, su ingenio y su talento para improvisar lo convierten en uno de los mejores pilotos de esta era. Al mando de un Gear, con sus controles completamente sistematizados, es imparable. Habitualmente utiliza el mismísimo Legado de Sólomon, el cual ha modificado expresamente para su uso, aunque también es capaz de usar otros Gears pesados con un soporte vital apropiado.

Notas y Curiosidades

  • Se cree que debe tener aproximadamente 320 en ciencia, ya que es el valor que le puso AS a la creación de Gears.
  • Reist es capaz de pilotar tanto el Legado de Sólomon como el Grimorium.

Bibliografía

  • Anima Tactics
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