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Yo soy su elegido.

Yo soy su palabra.

Yo soy el poder.

Será mi mano la que salve al mundo de la destrucción.

Y aquel que se oponga a mi se opone a la voluntad de Dios.

Romeo Exxet, Supremo Alto Inquisidor

El Inquisidor Supremo es la máxima figura de representación de la Inquisición. Su nombre se pronuncia entre susurros con una mezcla de miedo e incondicional devoción. Ante los ojos del mundo es un hombre sagrado dotado de poderes y dones divinos como no se han visto desde la era del Mesías. Cuyo destino no es otro que el de salvar Gaïa de la perdición.

Pero la verdad, como los sueños, está abierta a muchas interpretaciones.

Personalidad

Es imposible negar que Romeo sea un hombre único, una figura en quien resulta imposible determinar si representa la encarnación ideal de un inquisidor o su opuesto más radical. En los cinco años que ha pasado como Inquisidor Supremo su fama se ha extendido como el viento. Es muy inteligente y demuestra ser una persona a la vez tan comprensiva como temible. No es en absoluto cruel; incluso resulta tolerante con asuntos que otros Inquisidores considerarían herejías. Sin embargo, carece completamente de piedad o remordimientos. Todo lo que sea un impedimento o peligro para sus objetivos es algo sin cabida en este mundo.

Como cabeza visible de la Inquisición y el más poderoso de todos los Altos Inquisidores de la historia, su poder personal y político se encuentran al nivel de las mayores potencias de Gaïa. Una sola de sus palabras y miles de personas darían su vida sin dudarlo o matarían con el mismo fervor. Los Inquisidores, desde los más radicales a los más moderados, siguen lo que dice con absoluta fidelidad gracias a su liderazgo y carisma. Su voluntad dentro de los círculos eclesiásticos es absoluta, pues únicamente responde de sus actos ante el Decimotercer Cardenal y el Sumo Arzobispo. De hecho es la única persona del mundo, a excepción de Magnus que conoce la identidad del Cardenal en la Sombra.

Historia

Nacido bajo la profecía de que sería un salvador, su historial personal ha estado siempre rodeado de tinieblas. Al contrario que el resto de Inquisidores, no fue criado en Albidion, sino que se le apartó del continente confinándolo en la diminuta isla de Kaasi. Allí, los mejores maestros se dedicaron a él por completo para cultivar su cuerpo y su mente, con el único objetivo de crear al Inquisidor definitivo.

Y lo lograron.

Con tan sólo quince años sus habilidades superaban de lejos a las de todos sus instructores juntos y sus poderes naturales eran tales que producían miedo entre sus iguales. Algunos miembros de los altos círculos eclesiásticos llegaron incluso a plantearse que, quizás, era demasiado peligroso dejarle vivir. Fue la intervención de Augustus, anterior Sumo Arzobispo, lo que exoneró a Romeo de cualquier sospecha, aunque el anciano notó que el joven era quizás excesivamente perfecto. Años más tarde, fue imposible negar que existiera alma alguna en Gaïa más capacitada que Romeo para ser Inquisidor Supremo.

Romeo cree sinceramente que ha sido elegido para salvar al mundo de la destrucción al que está encaminado. Siente que es el instrumento final de una fuerza mayor que guía su mano y su destino. Para él nombres como Dios, Beryls o C'iel sólo son diferentes denominaciones de aquello a lo que representa; es el salvador de la propia existencia. Por ello persigue obtener poder, un poder absoluto y definitivo que le permita imponer su voluntad como algo supremo.

Ser la voz de Dios.

Aunque conoce el poder de las Logias Perdidas, y él controla un considerable número de éstas, desprecia sus capacidades y las de aquellos que las usan. Piensa que aquellos que pretenden valerse de ellas no son más que necios cegados por cosas terrenales, incapaces de darse cuenta de que existen otros poderes superiores al alcance de quien los busque. Pero, por irritante que le resulte, sabe que de momento sus planes tendrán que esperar un poco más. El transitorio estado de debilidad en el que se encuentra la Iglesia le obliga a tratar de asegurar cierto orden antes de que pueda centrarse e proseguir con sus planes. Además, gracias a los servicios de información del Decimotercer Cardenal, ha descubierto que diversas fuerzas en la sombra están actuando activamente en contra del Círculo de Cardenales, así como de su propio señor. Pese a que en realidad no le importa demasiado cual sea el destino (y sabe que el Decimotercer Cardenal no corre peligro alguno), le resulta verdaderamente molesto que traten de actuar en contra de la Iglesia. Esa es la causa de que el Inquisidor Supremo se encuentra ahora muy activo; cuanto antes solucione esos asuntos secundarios, antes podrá dar comienzo a sus verdaderos objetivos.

Para Romeo, el momento de que el mundo sea salvado por su mano está cada vez más cerca.

Poderes y Habilidades

Todo lo que hay en él, desde el más minúsculo de sus cabellos hasta la última gota de su sangre, emana verdadero poder. En su cuerpo confluyen las dinastías de diversas encarnaciones sagradas de las siete Beryls, y su llegada al mundo fue pronosticada durante siglos como la de un elegido de la luz. Bendecido desde el instante de su nacimiento, Romeo siempre fue un gigante entre hormigas. Su afinidad natural es tal, que hasta los elementales más poderosos se arrodillan ante él y le sirven como si sus palabras fueran órdenes absolutas.

Dada su posición no suele entrar nunca en el campo de batalla personalmente, dejando que otros Inquisidores lo hagan por él. No obstante, si por cualquier causa  es forzado a ello, hace gala de un poder destructivo conmensurable... En combate porta uno de los once Legisladores originales, aquel que perteneciera al Apóstol Jared, El Ejecutor. Se trata de un inmenso mandoble en forma de cruz forjado con la sangre del Mesías que el Inquisidor Supremo siempre lleva cruzado en la espalda. En realidad ni la desenfunda; simplemente hace que flote a su alrededor mientras lo esgrime con maestría sin igual.

Datos y Curiosidades

  • Emplea el Legislador Jared Apocrytus, el cual perteneció al apóstol Jared, El Ejecutor
  • Se comenta que sufrió una cicatriz provocada por Ergo Mundus, aunque esto no es un hecho totalmente confirmado.

Enlaces externos

Dramatis personae

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